Y cierro los ojos como si no quisiéramos ver lo que pasa a nuestro alrededor, como si temiéramos de las cosas que están frente a nosotros. Tome su mano y nos fuimos lejos, donde el horizonte no tiene limite, donde la vista se pierde en el sin sentido de la palabra, ahí en el lugar donde jugamos a encontrar el amor, ahí donde perdí los limites de amar o amar. Cierro los ojos para no ver el mañana, solo para sentir el presente, sin impregnar en el valoraciones que a lo largo del tiempo podrían nublar lo que hoy pasa.
