Cuando volvemos a caminar en la misma dirección, manteniendo la vista en un mismo lugar. Fácilmente aparece la confusión de un ser sentido de cuerpo pleno. Ahí estaba nuevamente, en el lugar acordado esa tarde, con mirada al horizonte, esa visión sin sentido, sin felicidad, sin sentimiento. La habitación quedo mucho tiempo vacía, incompleta. Ahora ya tiene su huésped. Pensamientos impensados, hablar sin hablar y no basta una sola mirada para volver al primer sentimiento; ahora bien, ¿que es verdaderamente un sentimiento puro?...
