jueves, 26 de agosto de 2010


IV
Ahi estaba mirando por la ventana como cada mañana, la mirada perdida, hacia un lejano perturbador y desconsolador, una vida vacia, lejos de familia, del amor y del exito. Triste Antonia vuelve cada mañana a esa antigua habitacion donde alguna vez el suicidio paso por su cabeza.
Nada es igual como antes, las cosas han cambiado, ya no pensamos de la misma manera y como tal no somos capaces de decidir por tu propia voluntad, llueve y el viento recorre las mejillas de Antonia, triste y desconsolada solo busca respuestas.