Todos los nacidos entre el 21 de abril y el 21 de mayo podrán sentirse orgullosos de estar representados por uno de los signos más poderosos del zodiaco: el Toro.
Para la mujer que tenga la suerte de contar con el amor de este hombre se verá desbordada por un sinfín de atenciones. Los regalos más delicados y caros llegarán a casa con una romántica nota y adornados con una flor. Y no es que el hombre Tauro sea un galán, lejos de todo ello, este hombre se piensa muy bien las cosas, tantea el terreno y nunca tiene prisa en declarar su amor. En más de una ocasión será la parte femenina la que tenga que dar el primer paso, cosa que apenas conseguirá apresurar al tranquilo Tauro. Su método de conquista es la pura atracción. Lejos de hacer alarde de sus propios valores ni de otras espectaculares acciones, este hombre conquista a la mujer paso a paso. Conoce bien la naturaleza femenina y sabe que, al fin, las comodidades y regalos con los que la dama es obsequiada junto con su honesta, cándida y sensible forma de expresar sus sentimientos, funcionan como el mejor de los hechizos de amor.
De su pareja sólo exigirá una cosa, que sea muy femenina. En privado puede que le permita llevar la batuta, o incluso que sea ella a ratos quien lleve los pantalones, pero en público ella debe comportarse como su mujer; debe parecer que se trata de una pertenencia más, y que ella está plenamente satisfecha de serlo. Este hombre es muy celoso y nunca dejará que su mujer pueda serle arrebatada.
Si bien se enorgullece de exhibirla, nunca la abandonará ni permitirá que los grandes conquistadores de corazones se le acerquen demasiado. Si se da el caso de rebeldía por parte de ella y no se respetan las premisas impuestas por él, el hombre Tauro tomará medidas drásticas, pues jamás podrá permitir que se le falle de esa manera. Para obtener su perdón hará falta que pase bastante tiempo, amén de las infinitas suplicas que habrá que hacerle. Y es que cuando este hombre toma una determinación, es inamovible.
Eso sí, Tauro puede ser duro como una piedra, pero nunca despiadado. En general, esperará a que su compañera comprensa lo antes posible cual es su papel en la vida. Él tiene muy claro el suyo: vive por los que quiere, y desde luego no va a permitir que un simple capricho femenino tire por tierra la labor de toda una vida. De ella exige sus cuidados, atención, buenos tratos, dulzura y sensualidad.
El hombre Tauro es enormemente protector con aquellas personas que están a su cargo. Es hombre de pocos, pero de muy buenos amigos, a los que ofrece toda su generosidad. A las personas que quiere las colma de regalos, de buenos tratos y, sobretodo, de un cálido y protector amor que nadie con él puede dar. No es hombre de complicaciones, su filosofía de vida la aprendió de sus padres, y pretenderá inculcarla a sus hijos. . Es gran protector.
Es feliz viendo a su pareja prosperar plácidamente entre los seguros y fuertes muros que él ha levantado para ella.
Está lejos de ser un padre blando y permisivo. Hay pocas cosas que querrá que sus hijos aprendan, pero éstas deberán ser la base, la cimentación de toda su educación. No hay prisas, los chicos deben madurar lentamente, pero de la forma adecuada. El hombre Tauro se encargará de que sus propósitos se lleven a cabo.
Con paciencia, con calma, paso a paso... asi es Tauro en la vida y en el amor.
Su sensualidad y romanticismo estaran marcados por los tiempos lentos,
pero seguros, por lo que jamas puede esperarse que Tauro, de buenas a primeras,
se entregue apasionadamente a un relacion amorosa.
Sin embargo, su lentitud no va en desmedro de la profundidad
con que puede llegar a sentir el amor. Pero tampoco se espere que
Tauro se sienta afin con vinculos poco estables o sin compromiso;
puede, como cualquier otro signo, tener en su vida
momentos de relaciones pasajeras, pero en su esencia,
siempre se encuentra a la expectativa de encontrar
al amor de su vida y de formar un hogar estable y duradero. Debido a estas caracteristicas de su personalidad,
las relaciones ocasionales son solo un paliativo
hasta el encuentro con la persona deseada.
Y ahi si...
Tauro mostrara sus mayores artes de seduccion,
que posee a su alcance: romanticismo, generosidad, compañerismo,
conquista, que tendran por objetivo lograr asentar bases sólidas y "eternas".
Tauro se desarrolla mejor en el plano material, por eso los regalos a su pareja constituiran situaciones cotidianas.
Él expresa el amor de una manera medida,
pero segura y contundente,
y dispondrá de toda su energia para lograr que la
persona amada siga a su lado.
En la sexualidad, hara uso y abuso de la lentitud,
en pos de la satisfaccion.
A Tauro le gusta disfrutar de la sexualidad tranquila,
entregandose a dar y a recibir masajes, caricias,
besos y toda acción tendiente a despertar, suavemente,
hasta el ultimo poro de la piel. Sin embargo, la pareja de un
Tauro debe procurar que la sexualidad no se torne rutinaria
y ejercer una leve presion para introducir cambios
que añadan una pizca de pimienta a la relación.
Pero todo cambio debera ser paulatino para que
Tauro no sienta que ha perdido el control.
Cuando un Tauro encuentra a su amor soñado, lo rodea de cariño y de mimo. Reflexivo, equilibrado y prudente, un taurónida toma posesión del ser amado y lo hace con pasión, constancia y firmeza.
Todo lo que sea violento, ruidoso, contaminante y grotesco desagradará en exceso al delicado nativo de Tauro, puesto que lo que realmente busca es la comunión con la naturaleza. Su deseo es el de producir y preservar la riqueza de forma sencilla, serena, nada traumática.
La competencia no es su fuerte, no tiene que demostrar nada a nadie, en todo caso hacer saber a los demás cuáles son sus pertenencias. Eso sí, una vez avisados, ya pueden andarse con cuidado, El Toro es manso y pacífico por naturaleza, pero si su paciencia se agota, puede convertirse en el más terrible y demoledor de los animales.
Tras tan metódica vida se esconde una impetuosa necesidad de seguridad y estabilidad, tanto emocional como material.
Por eso Tauro planea cuidadosamente para el mañana y piensa que nada debe ser tomado a la ligera, al menos mientras suponga esfuerzo, tiempo o dinero. Pero el hombre Tauro tiene tal confianza en la vida y en sí mismo que es raro verle enfadado. Y en el caso de que lo haga, es mejor ponerse a buen recaudo, por que si se agota su paciencia, es posible que arremeta a ciegas y con toda su energía, que no es poca.